jueves, 24 de abril de 2008

Se va...¿todo?


No, rotundamente no.

Se van los madugones, pero la amistad se queda; se van las patadas y las magulladuras, pero la amistad se queda; se van los goles y se van los paradones, pero la amistad no se va con ellos, la amistad se queda; se va un equipo vestido de naranja, pero bajo la ropa, se dejan ver los jugadores que, uno a uno, han formado parte de un fenómeno maravilloso llamado equipo, y que ha saboreado todas las caras del fubol, pero permanecen juntos, y cuando todo termina, todos acuden a aquello que los ha mantenido juntos siempre, la amistad, porque la amistad se queda.

He cantado goles como el último hombre de la tierra, y he perdido los papeles con más frencuencia que los he encontrado, pero siempre ha venido uno de vosotros a dármelos en la mano, y por eso me voy agradecido.
He chillado, gritado, exclamado y hasta rogado porque la situacion, a veces, cambiara, e incluso llegaba a cambiar, pero vosotros, amigos, nunca cambiasteis, siempre fijos, como estrellas que sois y que sereis.
He luchado balones que creia inalcanzables, pero todo hay que decirlo, muchas menos veces que vosotros, que siempre peleabais, mientras yo observaba rezagado, esperando un contrataque y no buscandolo a vuestro lado.
He marcado goles, y algunos han sido importantes para el equipo, pero me quedo con haber compartido campo con todos vosotros, sin excepción, porque eso es mucho más grande; porque vosotros sois los mas grandes, entre todos los grandes.
He perdido los nervios, y no los encontraba, la verdad. He visto a Antonio gritar desolado, sin fuerzas, dandolo todo, y me he dado pena de mi mismo, lástima e incluso asco, de verlo gritar a el, y veros contestar a vosotros, y no ser capaz de pronunciar palabra alguna.
Chavales, esto de una competición siempre me ha quedado grande, pero vosotros siempre sereis de mi talla, y junto a mi os llevo siempre.
En este ultimo partido, tras el chasco de la derrota inminente, y mi sustitución, que entonces creí incorrecta, me vino muy bien para entrar en razón, y despues de liar la que lié, de poner patas arriba el banquillo y ver cómo se me miró mal, no lo pude aguantar.
Eso no se puede aguantar chavales, podía permitir fallar diez penaltys, o caerme innumerables veces, pero nunca veros a vosotros mirarme con odio o con recelo, y sentí miedo, y sentí lástima, me dí lastima muchachos, porque me hundía yo solo y sin quererlo esquivaba vuestras manos que venían en ayuda, incluidas las de Miguel.
Por eso nunca me llegué a quitar la camiseta, que pensé hacerlo varias veces en los minutos que estube fuera, por el mismo motivo que un torero, a pesar de saber que ha hecho una de sus peores corridas, no tira la espada, porque la espada es lo que le hace ser lo que es en realidad, como mi camiseta de nuestro equipo. ¿Qué era yo entonces sin ella...?
Me alegro de no haber hecho caso de mi instinto y si de mi razón, que a veces suele acompañarme como amiga.
Gracias por cada mano tendida que se me ha regalado por vuestra parte, y gracias por cada pase o saque de banda cedido, por cada grito e incluso cada reproche o broncas, pero nunca llegaría a ser lo que seré, sin haber coincidido con vosotros, amigos de Maset F.S.
No dejad que lo nuestro muera, porque se podrá ir todo, y podrán correr los años cuanto quieran, pero ya sabies lo que os digo hoy, mis ultimas palabras como masetero: La amistad se queda.

FORÇA MASET, POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS, AMEN.

Se va...¿todo?

sábado, 19 de abril de 2008

Volvemos

Tras un importante parón, volvemos a la redacción semanal de la página, que parecia olvidada, pero no lo estaba.

Tras empatar con Blas Infante, y perder ante los líderes, Andalucía, ayer perdimos totalmente contra S.F.Plaza, 7 a 3, sin poder hacer nada, tanto táctica como físicamente, ante un rival que nos doblegó y nos triplicó en la mayoria de fases del partido.

Ahora queda afrontar los partidos aplazados, contra Balú y Junior, y dar todo lo que nos queda, que aunque parezca poco, es algo, y serio.